lunes, 28 de septiembre de 2009

FIGURAS LITERARIAS

1. Concepto. Son un recurso estilístico de uso espontáneo e involuntario según la inspiración del autor sin que sea una receta obligada en la composición. Son utilizadas con el fin de hacer más expresiva y estética sus creaciones. En el caso de la décima todo se centra en sus cuatro características, con un lenguaje embellecido sin estar a sujeto a tal o cual figura literaria.

2. Tipos. Existen tres tipos principales de recursos literarios: los semánticos, los sonoros y los gramaticales. A continuación, conocerás algunas de las formas más características de cada grupo.

A) RECURSOS SEMÁNTICOS. Son los que afectan al significado que las palabras adquieren en el texto. Los más habituales son los siguientes:

a) Comparación o símil: establece una relación de semejanza, es decir, una comparación, entre dos palabras o ideas, utilizando distintos elementos comparativos: como, tal, igual que, parece, etc.
El dormir es como un puente
 que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
 pasa el agua.
 (Juan R. Jiménez)

 b) Metáfora: quizá sea la figura de mayor valor artístico y de mayor fuerza expresiva. Consiste en trasladar el nombre de un elemento a otro con el que tiene una relación de analogía; es decir, en identificar a una persona, animal o cosa con otro ser porque tienen algo en común. Algunas son sencillas de identificar:
La Luna es entre las nubes
una pastora de plata.
(Juan R. Jiménez)

Pero, en otras ocasiones, se necesita ayuda para descifrarlas, como en este inicio de un poema de Góngora dedicado al nacimiento de Cristo:

 Caído se le ha un clavel (Niño Jesús)
 hoy a la Aurora del seno...(Virgen María)

c) Metonimia: como la metáfora, consiste en nombrar una realidad con el nombre de otra; pero, en este caso, la relación que se establece entre ambas puede ser muy variada: entra la causa y el efecto (la “dolorosa”, por la cuenta que hay que pagar), entre el instrumento y el que lo maneja (“una de las mejores plumas del país” por un escritor determinado), entre el lugar y el producto que de él procede (“bebían en fino bohemia”, por copas de cristal de Bohemia), entre el autor y su obra (“Se ha subastado un Picasso”, por un cuadro de Picasso), entre el continente y el contenido (“se ha tomado dos vasos”), etc.

Oh, siempre gloriosa, patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas...
[plumas por escritores; espadas por soldados]
(Luis de Góngora)

d) Personificación: consiste en atribuir cualidades o acciones humanas a seres que no lo son, como los animales, las plantas o los objetos.

Tú, viejo Duero,
sonríes entre tus barbas de plata.
(Gerardo Diego)

e) Hipérbole: consiste en exagerar los rasgos de una persona o cosa, ya por exceso (“veloz como el rayo”), o por defecto (“más lento que una tortuga”):

Érase un hombre a una nariz pegada,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
(Francisco de Quevedo)

f) Antítesis: contraposición de dos palabras o frases de significado opuesto, con el fin de enfatizar el contraste de ideas o sensaciones.

Fuego es el agua, el céfiro pesado,
Sierpes las flores, arenal el prado.
(Lope de Vega)

g) Ironía: expresión de lo contrario de lo que realmente se quiere decir o se siente. En el lenguaje coloquial se utiliza constantemente; por ejemplo, cuando decimos: ¡qué bonito!, para enfatizar una mala acción o un error. El siguiente ejemplo es de Góngora, que, contrariado porque el conde de Lemos no le había invitado a ir en su séquito a Nápoles y había preferido a otros escritores, dice:

Como sobran tan doctos españoles
a ninguno ofrecí la musa mía.

B) RECURSOS FÓNICOS O SONOROS. Los recursos fónicos se valen de los sonidos de las palabras para producir determinados efectos o sensaciones: ritmo, sosiego, ruidos concretos, etc. Los más utilizados suelen ser la aliteración y la onomatopeya.

a) Aliteración: repetición de uno o varios fonemas con intención expresiva, para reforzar ciertas emociones y sensaciones. Por ejemplo, la repetición de la r suele dar sensación de movimiento; el de la u, de oscuridad o angustia. ¿Qué te transmite a ti la aliteración de la l en los siguientes ejemplos?

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero...
(Miguel Hernández)

Con el ala aleve del leve abanico.
(Rubén Darío)

b) Onomatopeya: palabra o frase cuyos sonidos sugieren el de la realidad a la que se refieren: tictac, tintineo, guirigay, murmullo, traqueteo, zumbido, zigzag, gorgoteo, cuco, croar...

Un no sé qué que quedan balbuciendo.
(San Juan de la Cruz)

C) RECURSOS GRAMATICALES. Los recursos gramaticales juegan con las palabras: añadiendo o suprimiendo algunas, repitiéndolas, cambiando su orden natural, etc. También afectan a ciertas estructuras. Los recursos gramaticales más conocidos son estos:

a) Epíteto: adjetivo calificativo que insiste sobre una cualidad ya conocida e intrínseca al significado del sustantivo, por lo que no añade ninguna información (“Dejó su huella en la blanca nieve”). Suele aparecer antepuesto al sustantivo, y su principal valor es transmitir la realidad desde el punto de vista personal del autor.

El río va corriendo,
entre sombrías huertas
y grises olivarles
por los alegres campos de Baeza.
(Antonio Machado)

b) Asíndeton: consiste en la supresión intencionada de nexos, sobre todo, de la conjunción y:

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero...
(Fray Luis de León)

c) Polisíndeton: es el recurso contrario al asíndeton, pues se basa en la multiplicación de nexos innecesarios, siendo lo más habitual la repetición de la conjunción y:

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
 y el temor de haber sido y un futuro terror...
(Rubén Darío)

d) Anáfora: repetición de una o varias palabras al comienzo de las frases o versos, para conseguir efectos sonoros o para remarcar una idea:

Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
 (Miguel Hernández)

e) Hipérbaton: alteración del orden normal de las palabras de una frase:

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
(Gustavo A. Bécquer)

f) Paralelismo: consiste en repetir estructuras similares:

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
(Gustavo A. Bécquer)

ACTIVIDAD

1. En tu cuaderno, elabora un organizador visual (de preferencias el esquema de flechas) sobre el tema: figuras literarias.
2. En grupo o en parejas investigan acerca de la sobre la estrofa y tipos de estrofa. Luego copia o pega en tu cuaderno la información encontrada.
3. Crea textos (estrofas) empleando cada una de las figuras literarias estudiadas. Subraya el recurso estilístico utilizado (escribe su nombre al costado) y menciona qué tipo de estrofa has creado.
4. Investiga qué otras figuras literarias existe, aparte de las ya estudiadas, en nuestro idioma castellano. Explícalas a través de ejemplos.

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